Babaji, el Cristo-Yogui de la India Moderna

Los riscos de la zona Norte del Himalaya, cerca de Badrinarayan, todavía están bendecidos por la presencia viva de Babaji, gurú de Lahiri Mahasaya. El recluido maestro ha retenido su forma física durante siglos, quizá milenios. El inmortal Babaji es un avatara. Esta palabra sánscrita significa “descenso”; sus raíces son ava, “abajo” y tri, “pasar”. En las escrituras hindúes, avatara significa el descenso de la Divinidad a la carne.

“El estado espiritual de Babaji está más allá de la comprensión humana”, me explicó Sri Yukteswar. “La estrecha visión humana no puede llegar hasta su trascendental estrella. Es en vano imaginar siquiera las conquistas del avatar. Son inconcebibles”.

Capitulo 33, Autobiografia de un Yogui – Paramhansa Yogananda

La misión de Babaji en la India ha consistido en ayudar a los profetas a llevar a cabo sus designios especiales. Esto hace que las escrituras le califiquen de Mahavatar (Gran Avatar). Declaró que él había dado la iniciación en yoga a Shankara, el antiguo fundador de la Orden de los Swamis, y a Kabir, el famoso santo medieval. En el siglo XIX su principal discípulo fue, como sabemos, Lahiri Mahasaya, quien revitalizó el perdido arte de Kriya.